La semana estuvo marcada por una recalibración de expectativas en los mercados de renta fija globales, donde los rendimientos soberanos alcanzaron máximos de varios años ante el resurgimiento de presiones inflacionarias asociadas al petróleo. El WTI y el Brent extendieron sus subas (+8,3% y +9,9% respectivamente), aunque a un ritmo más moderado que la semana previa, en un contexto donde los esfuerzos diplomáticos para desactivar el conflicto entre Estados Unidos e Irán mostraron señales de avance, incluso cuando persistieron episodios de tensión en el estrecho de Ormuz y en el mar Rojo. La curva de Treasuries se desplazó al alza en todos los tramos (2 y 5 años +15bps, 10 años +13bps), acompañada por un salto del índice MOVE (+8,4%) que refleja mayor volatilidad implícita en renta fija. En contraste, el apetito por riesgo en acciones mostró signos de estabilización relativa: el S&P 500 cedió
apenas 0,6% y el VIX retrocedió 1,0%, revirtiendo la dinámica de pánico observada la semana anterior, mientras los emergentes en su conjunto se mantuvieron prácticamente estables (EEM +0,1%).
En el plano local, la semana aportó un conjunto de datos macro favorables. La inflación mayorista de jun26 se desaceleró a 1,1%, el menor registro desde feb-26, reforzando la lectura de desinflación que ya había anticipado el IPC minorista. El superávit comercial del mismo mes alcanzó USD 2.194 millones, el más alto para un mes de junio desde que existe registro, con exportaciones creciendo 24,5% interanual en todos los grandes rubros. A esto se sumó la tercera mejora de calificación soberana en menos de tres meses, con Moody's elevando a Argentina a B3 con perspectiva positiva, después de las subas de Fitch y S&P Global en may-26 y jun-26.
Estas señales convivieron, sin embargo, con indicadores de actividad más débiles. El EMAE acumuló dos meses consecutivos de contracción, la confianza del consumidor cayó 4,8% mensual tras dos meses de recuperación, y los salarios reales tanto del sector privado como del público continuaron sin mostrar una recuperación consistente. El cuadro que emerge combina una mejora sostenida en el frente de precios y de cuentas externas con una actividad económica que todavía no logra consolidar una trayectoria de crecimiento.
Sobre los activos financieros, el contexto externo continuó teniendo mayor peso relativo que las noticias locales. Los bonos soberanos en dólares ampliaron rendimientos de forma más pronunciada que la semana previa (entre 27 y 40 puntos básicos) y el riesgo país cerró en 437bps, con un alza semanal de 20bps, pese a la mejora de calificación crediticia. La curva en pesos mostró un comportamiento más equilibrado, con la porción CER recuperando terreno y la tasa fija reflejando mayores niveles de exigencia de liquidez. El Merval, en cambio, revirtió la corrección de la semana anterior con una suba de 2,6% en pesos y 1,3% en dólares, traccionado principalmente por los sectores energético y de servicios públicos.
Hacia adelante, el seguimiento continuará centrado en la evolución del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre los precios de la energía, en la visita de la titular del FMI, Kristalina Georgieva, y en el resultado de la licitación del Tesoro del 29/07, que deberá enfrentar vencimientos por $8,5 billones con una porción relevante ligada al tipo de cambio.
Deuda Hard Dollar
Los Globales cerraron la semana con caídas generalizadas, con un promedio de -1,4% concentrado principalmente en el tramo largo (GD38 -1,8%, GD46 -1,9%, GD35 -1,9% y GD41 -1,9%), mientras el tramo corto mostró una resistencia relativamente mayor (GD30 -0,4% y GD29 -0,5%). En términos de rendimiento, la ampliación fue considerablemente más pronunciada que en la semana previa, con subas de entre 27 y 40 puntos básicos a lo largo de toda la curva (GD29 lideró con +40bps y GD38 con +39bps), llevando el riesgo país a 437bps, con un incremento semanal de 20bps. El movimiento resultó consistente con la dinámica global de tasas más que con los fundamentos locales, en un contexto donde el repunte del petróleo reavivó las expectativas de inflación y elevó los rendimientos soberanos a nivel global.
El hecho más relevante en materia de crédito soberano fue la mejora de calificación otorgada por Moody's, que elevó la nota de Argentina a B3 desde Caa1 con perspectiva positiva, consolidando la tercera suba en menos de tres meses tras los movimientos de Fitch Ratings en may-26 y S&P Global en jun-26. La decisión se dio en un marco de mejora simultánea en las cuentas externas: el superávit comercial de jun-26 fue el más alto registrado para ese mes desde 1990, acumulando USD 13.923 millones en el primer semestre, con el sector energético aportando un superávit de USD 612 millones. A esto se sumó la aprobación de avales de la CAF por USD 250 millones, que se suma a los préstamos sindicados por USD 3.200 millones garantizados por el Banco Mundial y el BID concretados la semana previa. Estos elementos refuerzan el perfil de financiamiento externo del país, aunque no fueron suficientes para compensar el ajuste de tasas a nivel global durante la semana.
El mercado de deuda provincial y corporativa continuó mostrando acceso fluido al financiamiento internacional. Neuquén colocó USD 500 millones de un bono ley Nueva York a 2034 a una tasa de 7,65% TNA, mientras que PCR emitió USD 400 millones a 2034 al 8,625% TNA, llevando el total de emisiones offshore entre provincias y corporativos a USD 8.900 millones en lo que va del año. En línea con esta relativa fortaleza, los BOPREAL se mantuvieron prácticamente estables y los provinciales hard dollar retrocedieron apenas 0,2% en promedio, ambos con un desempeño más resiliente que el de los soberanos.
Hacia adelante, el foco continuará puesto en la evolución del conflicto en Medio Oriente como principal fuente de volatilidad exógena, en la visita de Georgieva al país como posible indicador de la relación con el organismo, y en la capacidad de la curva soberana de estabilizarse una vez que se disipe la presión sobre las tasas globales, en un contexto donde las mejoras de calificación no lograron, por el momento, desacoplar a los Globales del ajuste internacional.

Deuda en Pesos
La curva CER mostró una recuperación generalizada, con una suba promedio de 0,6% que abarcó los tres tramos de la curva: corto (+0,7%), medio (+0,4%) y largo (+0,8%). El resultado estuvo marcado por una fuerte dispersión dentro del tramo largo, donde CUAP revirtió por completo la caída de la semana previa con una suba de 2,3%. Las tasas reales, sin embargo, se mantuvieron en niveles elevados, con la TIR promedio ubicándose en 4,5% para el tramo corto, 6,7% para el medio y 7,9% para el largo, lo que sugiere que la recuperación de precios respondió más a un reacomodamiento puntual que a una compresión sostenida de spreads.
El dato de inflación mayorista de jun-26 reforzó la narrativa de desinflación que había adelantado el IPC minorista la semana previa. El índice se ubicó en 1,1% mensual, 1,4 puntos porcentuales por debajo del registro de may-26 y el menor nivel desde feb-26, acumulando 15,6% en el primer semestre, por debajo de la inflación minorista del mismo período. La desaceleración estuvo explicada principalmente por los productos nacionales, que pasaron de 2,5% a 1,0% mensual. En este contexto, los breakevens de inflación implícitos en la curva de tasa fija continuaron ubicándose por debajo de las proyecciones del REM para los próximos meses (1,8% vs 2,0% para jul-26), lo que indica que el mercado sigue incorporando una trayectoria de desinflación más optimista que el consenso de analistas.
La curva de tasa fija reflejó un contexto de mayor exigencia de liquidez, con la TNA promedio de LECAPs subiendo a 23,6% desde 22,7% la semana anterior, aunque con una variación media de precios apenas positiva (+0,1% en promedio). En el plano institucional, se destacó que la posición vendida del BCRA en futuros aumentó por primera vez en nueve meses, cerrando jun-26 en USD 492 millones, tras haber caído de manera sostenida desde USD 6.875 millones en sep-25 hasta USD 193 millones en may-26.

Renta Variable
El Merval revirtió la corrección de la semana previa con una suba de 2,6% en pesos y 1,3% en dólares, en un contexto de relativa estabilización del apetito de riesgo global reflejado en el retroceso del VIX (-1,0%) y la performance prácticamente neutra de los emergentes (EEM +0,1%), pese a la suba de rendimientos en la renta fija internacional. La composición sectorial en dólares mostró un claro liderazgo de los servicios públicos (+3,8%) y la energía (+3,7%), sostenidos por el nuevo salto de los precios internacionales del petróleo, mientras que industria (-3,0%) y consumo discrecional (-2,3%) fueron los sectores más rezagados.
Entre los papeles individuales en pesos, METR encabezó las subas con 10,9%, seguido por PAMP (+6,7%), EDN (+6,5%), TGNO4 (+6,0%), TECO2 (+5,5%) e YPFD (+5,3%). El sector financiero mostró un comportamiento mixto, con BYMA (+0,9%), SUPV (+1,1%) y BMA (+0,8%) en terreno positivo, en contraste con BBAR (-2,1%) y VALO (-0,9%), en un patrón menos homogéneo que la marcada debilidad sectorial observada la semana anterior. COME (-3,3%) cerró como el papel más golpeado de la semana.
El comportamiento de los ADRs resultó consistente con el observado en los papeles locales, con PAM (+5,3%), EDN (+4,6%), TEO (+4,2%), CRESY (+4,2%), CEPU (+3,6%) e YPF (+3,5%) liderando las ganancias, mientras BBAR (-3,4%), SUPV (-2,0%) y BIOX (-2,0%) encabezaron las pérdidas. En el plano corporativo, Pampa Energía aprobó la construcción de una planta de fertilizantes por USD 2.700 millones en la costa atlántica, la primera inversión de este tipo en el país en aproximadamente 25 años, con una capacidad proyectada de 2,1 millones de toneladas anuales de urea. Por su parte, YPF confirmó que realizará un desdoblamiento de acciones el 04/08, mediante el cual cada accionista recibirá nueve acciones ordinarias adicionales por cada título en cartera.
Hacia adelante, la evolución de los precios de la energía y del conflicto en Medio Oriente continuará siendo un factor relevante para el desempeño relativo de los sectores energético y de utilities, mientras que la capacidad del mercado local de sostener la recuperación dependerá en buena medida de que persista la relativa estabilización del apetito de riesgo global observada esta semana, en un contexto donde los rendimientos de la renta fija internacional se mantienen en niveles elevados.
