El contexto externo mostró una recomposición del apetito por riesgo tras la corrección de la semana pasada. El VIX cayó 13,9% y los principales índices de Estados Unidos avanzaron (S&P 500 +1,0%, Nasdaq +1,6%), mientras que la región emergente acompañó el movimiento (EEM +1,2%). La curva de Treasuries mostró un comportamiento mixto, con el tramo corto comprimiendo levemente (2 años -3,9bps) y el tramo largo ampliando (10 años +5,8bps), lo que derivó en un empinamiento de la curva (2s10s +9,7bps). No obstante, el índice MOVE subió 8,1%, señal de que la volatilidad implícita en renta fija global continúa por encima de los niveles previos al episodio de estrés reciente. El petróleo bajó de forma marcada (WTI -5,2%, Brent -6,9%) en un contexto de señales de distensión geopolítica en Medio Oriente, revirtiendo parte de la suba acumulada en las semanas anteriores.
En el plano local, la semana estuvo marcada por la visita de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien participó de una reunión de gabinete ampliado y señaló que no ve a la Argentina necesitando financiamiento adicional del organismo. El dato conforma una señal favorable para la narrativa de sostenibilidad del programa vigente, aunque convivió con un deterioro en el índice de confianza en el gobierno, que cayó a 38,8% en jul-26 (-2,6 puntos), igualando el mínimo de la actual gestión registrado en sep-25. En el frente de precios, la medición de alta frecuencia de PriceStats mostró una nueva desaceleración, con una inflación de jul-26 de 1,2% mensual frente al 2,2% de jun-26, en línea con la tendencia desinflacionaria que viene consolidándose en los últimos meses.
Por su parte, el Tesoro colocó $12,21 billones con un rollover de 144%, en una licitación que introdujo un nuevo instrumento dual (DL/TAMAR+6,5% TNA) que concentró el 39% del monto adjudicado, y que continuó profundizando la estrategia de extensión de duration hacia el próximo mandato. En paralelo, la segunda vuelta de la licitación del Bonar 29 mostró una demanda más acotada (bid -to-cover de 1,02 veces), lo que sugiere que el apetito primario por el AO29 aún se encuentra en un proceso de maduración.
En cuanto al resto de los activos, el saldo semanal fue moderadamente positivo, pero con matices. Los soberanos hard dollar mostraron compresión de rendimientos en el tramo corto, aunque el riesgo país amplió 6bps hasta 443bps, a un ritmo sensiblemente menor que el incremento de 20bps de la
semana previa. La curva en pesos mostró un comportamiento heterogéneo entre tramos, con el CER y la tasa fija favoreciendo al tramo corto por sobre el largo. El Merval subió 0,2% en pesos y 1,3% en dólares, moderando el ritmo de recuperación observado la semana anterior, en un contexto de fortalecimiento del peso.
Hacia adelante, los elementos centrales a monitorear incluyen la evolución del apetito por riesgo global tras la decisión de la Reserva Federal, que mantuvo la tasa de referencia sin cambios, el curso de las negociaciones en Medio Oriente y su impacto sobre los precios de la energía, y el tratamiento legislativo que reciban las reformas anunciadas por el Gobierno sobre la Carta Orgánica del BCRA y el mercado, cuyos detalles aún deben plasmarse en proyectos concretos.
Deuda Hard Dollar
Los Globales cerraron la semana con variaciones positivas pero acotadas, con un promedio de +0,3%, liderado por el tramo corto (GD30 +0,5%, GD29 +0,4%) mientras el tramo largo mostró un comportamiento más neutro (GD46 sin variación). En términos de rendimiento, la semana estuvo marcada por una compresión generalizada, más pronunciada en el tramo corto (GD30 -21bps, GD29 -17bps) que en el largo (GD35 -4bps, GD41 -5bps, GD46 +1bp). Pese a esta mejora en la curva, el riesgo país amplió 6bps hasta 443bps, aunque a un ritmo sensiblemente inferior al de la semana anterior, cuando había subido 20bps.
En la primera vuelta del AO29, el Mecon colocó USD 327 millones a una tasa de 8,15% TNA (convención 180/360), unos 16 puntos básicos por encima del cierre de BYMA contra MEP. En la segunda vuelta, por adhesión, se ofrecieron hasta USD 150 millones adicionales, que finalmente se colocaron en su totalidad, aunque con un bid -to-cover de apenas 1,02 veces, reflejo de una demanda más ajustada. Con ambas licitaciones, el total emitido de Bonar 29 desde su lanzamiento asciende a USD 1.126 millones, equivalente al 56% del máximo previsto de USD 2.000 millones.
Los BOPREAL y los provinciales hard dollar se mantuvieron prácticamente estables, con variaciones promedio de -0,1% en ambos casos, sosteniendo el patrón de mayor resiliencia relativa frente a la volatilidad observada en los soberanos que ya se había registrado en semanas previas.
Hacia adelante, el foco continuará puesto en la evolución del apetito por riesgo global tras la definición de la Reserva Federal de mantener la tasa sin cambios, y en la capacidad del mercado primario de absorber de manera más sólida las próximas licitaciones del Bonar 29.

Deuda en Pesos
La curva CER mostró un comportamiento dispar entre tramos, con el corto plazo liderando las subas (TZXA7 +1,0%) mientras el tramo largo retrocedió de forma más pronunciada (CUAP -2,0%, PARP -1,8%), resultando en una variación promedio de -0,2%. La curva de tasa fija replicó un patrón similar,
con ganancias moderadas en el tramo corto (S14G6 +0,4%) y pérdidas en el largo (T30A7 -0,3%), cerrando con un promedio de +0,1%. Los instrumentos TAMAR también mostraron dispersión, con el tramo corto en terreno positivo (TMG27 +0,8%) y el resto de la curva más rezagado.
La tasa TAMAR de referencia subió a 22,875% desde 22,6875% la semana anterior, en línea con la curva de futuros de dólar, que continúa incorporando una trayectoria de tasas nominales crecientes hacia adelante (de 21,0% TNA para el contrato de ago-26 a 24,3% TNA para el de jun-27). Los breakevens de inflación implícitos en la curva de tasa fija se mantuvieron por debajo de las proyecciones del REM en la mayoría de los tramos (1,7% vs. 1,8% para ago-26 y sep-26), continuando con la tendencia de semanas previas en la que el mercado incorpora una trayectoria de desinflación más optimista que el consenso de analistas, en un contexto reforzado por el dato de PriceStats que mostró una nueva moderación de precios en jul-26.
La licitación del Tesoro del 30/07 resultó en la colocación de $12,21 billones, con un rollover de 144% sobre vencimientos previos. El debut de la nueva curva soberana con opcionalidad embebida (instrumentos duales DL/TAMAR+6,5% TNA) concentró el 39% del monto adjudicado, ascendiendo al 46% si se computan ambos duales colocados. La LECAP con vencimiento en oct-26 cortó a 2,05% TEM, 12 puntos básicos por encima del cierre secundario de referencia, mientras que el instrumento TAMAR de mayor plazo (TXMD8) cortó con un premio similar frente al secundario. Con esta licitación, la exposición de privados a instrumentos dollar linked se ubicaría en torno a USD 12.300 millones nocionales, de los cuales USD 7.000 millones vencen antes de dic-27. Se destacó además que más del 45% del monto adjudicado en instrumentos en pesos vence en el próximo mandato presidencial, la tercera licitación del año con esa característica.
En el mercado de cambios, tanto el tipo de cambio oficial como los dólares financieros retrocedieron durante la semana: el MEP cerró en $1.518 (-1,0%), el CCL en $1.578 (-0,7%) y el spot en $1.486 (-0,7%), con el canje ampliándose a 3,95%.

Renta Variable
El Merval cerró la semana con una suba de 0,2% en pesos y 1,3% en dólares, moderando el ritmo de recuperación observado la semana anterior, en un contexto de mejora generalizada en el apetito por riesgo global, reflejada en la caída del VIX y el desempeño positivo de los principales índices de EE.UU. y de los emergentes en su conjunto.
La composición sectorial en dólares estuvo liderada por real estate (+2,5%) y energía (+2,2%), este último desempeño que resulta relevante de destacar en tanto se dio pese al retroceso de los precios internacionales del petróleo durante la semana. Le siguieron servicios de comunicación (+1,9%), servicios públicos (+1,6%) y construcción (+1,3%). El consumo cíclico fue el único sector en terreno negativo, con una caída marginal de 0,2%.
Entre los papeles individuales en pesos, COME encabezó las subas con 3,8%, seguido por TGSU2 (+2,9%), EDN (+2,4%), CEPU (+1,3%), BMA (+1,1%) e YPFD (+1,1%). En el extremo opuesto, TGNO4 (-4,3%) y TRAN (-3,9%) fueron los papeles más golpeados, seguidos por SUPV (-2,5%) y TXAR (-2,2%). El sector financiero volvió a mostrar un comportamiento mixto, con BMA en terreno positivo frente a las caídas de SUPV, BYMA y VALO, con una dispersión similar a la registrada en semanas anteriores.
La variación de los ADRs resultó consistente con la dinámica local, con BIOX (+4,9%), TGS (+4,4%), EDN (+4,4%) y MELI (+4,2%) liderando las ganancias, mientras SUPV (-0,6%) fue el único papel en terreno negativo. Hacia adelante, la evolución del apetito por riesgo global (condicionado por la decisión de la Fed) y el avance de la agenda de reformas anunciada por el Gobierno sobre el mercado continuarán siendo referencias relevantes para el desempeño relativo de los distintos sectores del índice.
